Tostadas o torrejas, un postre de Navidad

15723523_956225824508112_7431628395513921807_o

 

Las conocidas torrijas, en Merindades se llaman TOSTADAS en la mayor parte de la comarca y TORREJAS por la parte campurriana (Valdebezana, Bricia, etc.) y la mitad oeste de Cantabria: Campoo, Polaciones, Toranzo, etc..

elisa rivero

Torrijas de San Felices del Rudrón, Valle de Sedano. Foto de Elisa Rivero.

 

Claro que con esto de los nombres siempre suele haber acaloradas discusiones: Dice una persona en Facebook que “se llaman tostadas, en mi casa la torrija es solo un estado de ánimo que solemos dejar para el día de Año Nuevo, aunque hay quien lo manifiesta el resto de días del año”.

Tostadas se llaman en el Valle de Mena, Escaño, Espinosa de los Monteros, en buena parte de Cantabria, Encarnaciones, Arceniega, Ayala y hasta Bilbao.

tostadas de ampuero jesus palacio

Tostadas de Ampuero. Foto de Jesús Palacio.

 

Se llamen como se llamen, se comen tradicionalmente en Navidad, al igual que en el resto de Cantabria. Nunca en Semana Santa.

Se comen especialmente en el desayuno o cómo postre, pero también de merienda del 25 o de año nuevo. Cualquier momento es bueno.

Francisco Llarena nos dice: Soy de Irus de Mena, y en mi pueblo siempre las hemos llamado tostadas. En casa las comiamos en Nochebuena, Navidad, Nochevieja y Año Nuevo antes de los turrones. Conozco gente a los que no les gusta el dulce, que el día de Año Nuevo desayunaba tostadas con una copa de anís. Hoy es el día que en casa seguimos la tradición y en la mesa de Navidad comemos tostadas. No se de dónde viene esa tradición, pero ¡bendita tradición!

Dice Anciva Bura: En Santillana y Suances decimos ambas: torrejas y tostáas (esta última más). Y son lo más en estos días. Los panaderos hacen una barra un poco especial (un poco más redonda) para facilitar su elaboración. El sabor más navideño y representativo de estas fechas…y si tienen un poco de almibar que les haga más jugosasss..

En Resconorio que es el primer pueblo tras pasar el puerto del Escudo (Cantabia) según se baja hacia Santander, todas las navidades se hacen, tanto en Nochebuena como en Nochevieja y Reyes.

 

PREPARACIÓN

Las recetas, normalmente heredadas de las abuelas, varían tanto como el resultado final.

 

pan leche azucar anis y huevos m angeles martinez de la torre valdivielso

Pan, leche, azúcar, anís y huevos: Torrijas del Valle de Valdivielso. Foto de Mª Angeles Martínez de la Torre.

 

La receta de Ángela Palacio, de Ampuero/Rasines: Aquí los panaderos por Navidades traen pan artesanal especial para tostadas. Primero se hierve leche de vaca casera (importante que sea casera) con canela en rama y limón. Al rato se le añade azúcar y se sigue removiendo. Después se corta el pan y se coloca en una fuente con la leche hasta que se reblandezcan. Luego se rebozan en huevo y se fríen en una sartén con aceite de oliva y peladuras de limón. Una vez fritas se las untan con miel artesanal.

En ocasiones se les pone mistela o algún otro tipo de licor dulce pero lo más típico es con aceite de oliva, leche, huevo, azúcar o miel y el pan duro. Las tostadas pasiegas en Navidad son con manteca y miel.

buena leche de vaca, huevos ecologicos y bañadas en miel receta de mis abuelas foto de raquel toca

Buena leche de vaca, huevos ecológicos y bañadas en miel. Receta de las abuelas de Raquel Toca.

tostadas y el almibar con leche de casa foto de bea garcia

Tostadas y el almíbar con leche de casa. Foto de Bea García.

 

Avelina Martínez nos dice: “Supongo que antiguamente en algunas casas muy humildes con animales de granja se comerían mas a menudo, ya que parece una receta de aprovechamiento. Que forma mas sabrosa de aprovechar el pan viejo! Un poco de leche y huevos. Yo a la leche le añado azúcar blanquilla que es el endulzante habitual en mi casa, pero para gustos y necesidades, y la aromatizo con canela en rama y anís. Pero del bueno, que luego la botella hay que aprovecharla para hacer música con la cuchara. Y al huevo le añado azúcar. Para rematarlo lo espolvoreo con azúcar y canela una vez frito y antes de que se enfríe para que se adhiera mejor. Eso sí, antes lo escurro un poco con papel de cocina para que no estén tan grasientas. Y en repostería prefiero trabajar con aceite de girasol para que el sabor de la aceituna, no mate las aromatizaciones que elijo”.

torrijas y arroz con leche foto de paqui velasco
Tostadas metidas en almíbar y arroz con leche. Foto de Paqui Velasco.

 

Anuncios

Escaño con caponera: Las cenas de Nochebuena de antes.

Un elemento común de las cocinas antiguas de Las Merindades era la caponera. Se trataba de un espacio situado por debajo del escaño y que tenía la siguiente función, tal y como aparece descrita en este documento del ABC de 1957:

“No deja de tener interés la biografía de un capón cebado. Llegado el octubre se escogen en el gallinero los gallos de mejor casta y estampa, los que una vez castrados se llevan al amor de la lumbre a la cocina aldeana. Allí, debajo del “ESCAÑO -el alargado banco de respaldo renegrido por el humo-, hay un departamento enrejado al que se llama CAPONERA, y que es el lugar donde los capones, a lo largo del trimestre que media entre octubre y Navidad, son sometidos a un régimen de engorde paciente y meticuloso. El capón, encerrado y en reposo, es alimentado con bolos de harina de maíz empapados en leche, nueces e incluso castañas cocidas.”

 

12087266_733189550145075_6270545453626760540_o

Museo Etnográfico Cuatro Ríos Pasiegos, Espinosa de los Monteros. Foto de Enrique E.

 

En este sitio, el más cálido y confortable de la casa, los pollos castrados recibían la mejor alimentación y cuidados posibles, aumentando mucho de tamaño hasta llegar a los 5-6 kilos. En Navidad les llegaba su particular sanmartín.

Gastronómicamente hablando, al castrar el gallo se conseguía que no quemase la grasa que va acumulando, así que al no tener que hacer ejercicio físico se lograba que esa grasa se infiltrara en la carne, por lo que una vez cocinada se notaba mucho más tierna y sabrosa que la de un gallo normal.

Las caponeras eran comunes en muchas casas de la mitad oriental de las Merindades.

15626470_956241564506538_1933142817751429196_o

Museo Etnográfico de Briones, La Rioja. Foto de Viguera.