Cerámica del bronce final en Merindades

En las cuevas de Ojo Guareña (Sotoscueva; siempre hay algo de cualquier época ancestral en Ojo Guareña), Munilla y Hoz de Arreba (Valdebezana), Covanera (Tubilla del Agua) y posiblemente también en Castriciones, Pérex, Quincoces de Yuso, etc. (Valle de Losa) se han encontrado cerámicas decoradas con técnicas excisas y llamadas “de Boquique” que se adscriben al Bronce Final, en torno a 1200 antes de C., en el período cultural conocido como Cogotas I. Son posteriores a las de tipo campaniforme.

En aquella época, toda la vida espiritual de nuestros antepasados parece que giraba en torno a las cuevas. Las numerosas cavidades de Merindades no solo eran el hábitat predominante en la comarca, sino que además servían como lugares de culto mágico-religioso y recintos funerarios, como se ha constatado en Espinosa de los Monteros, y el valle de Losa (Villatomil, Baró, Relloso, Teza, San Llorente, Múrita, etc..).

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Foto de unas extraordinarias ollas completas de tipo Boquique encontradas en Dueñas, Palencia.

 

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Hachas de bronce de Pico Cuerno, Sotoscueva.

Se trata de un depósito de la Edad de Bronce encontrado en 1948 en un abrigo natural del Pico Cuerno, al lado de la ermita de San Bernabé y compuesto por siete piezas, seis completas y el fragmento de otra. De tres de ellas no ha vuelto a saberse nada y solo se tienen localizadas cuatro, que son las que se exponen en el Museo de Burgos, junto a otra pieza de origen desconocido.

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Los tres ejemplares completos son de la tipología de dos anillas, según la clasificación de Díez-Andreu (1988), extendidas por una amplia zona del oeste de Europa y el cuadrante noroccidental de la península ibérica. En España se han encontrado también hachas sin anillas y con una única anilla, con una correspondencia cronológica entre los tres tipos: las hachas sin anillas son las más antiguas (Bronce Medio) y las de dos anillas son las más modernas (Bronce Final y principios de la Edad de Hierro). Todos los tipos se vinculan a la cultura del Bronce Atlántico.

Una de ellas es un hacha de hoja plana, del tipo llamado “hacha de dos anillas sin talón” (tipo 2.1. según Díez-Andreu). Es un grupo muy poco numeroso y concentrado en el norte de las provincias de Burgos y Palencia, con paralelismos en la isla de Cerdeña. Se le supone una funcionalidad básica como martillo. Respecto a su cronología, no existe coincidencia entre los autores. Delibes de Castro plantea que esta pieza no es una derivación de las hachas más simples, sino de constituye una regresión desde los modelos de talón con dos asas. No nos hallaríamos, según este criterio, ante talones en gestación sino ante talones atenuados, degenerados, cuya cronología habría necesariamente de referirse a un momento bastante avanzado del Bronce Final, muy lejos siempre de los primeros compases de esta etapa.

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Distribución de las hachas de “dos anillas sin talón (tipo 2.1. según Díez-Andreu).

 

Las otras dos son del tipo denominado por Díez-Andreu “hachas de dos anillas con varios nervios y sin cono”. Es también un grupo muy poco numeroso, pero al contrario que la anterior, su ámbito geográfico se sitúa en la posterior provincia de la Gallaecia. Harrison, Craddock y Hugues (1981) fechan un hacha de este tipo entre el 1000 y el 700 aC. Dataciones similares son las más plausibles para todo este conjunto de Sotoscueva.

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Distribución de las hachas de “dos anillas con varios nervios y sin cono” (tipo 2.8, según Díez-Arnau).

 

Estas hachas de bronce surgieron fruto de los contactos marítimos intensos que se establecieron en esta época entre zonas tan alejadas como Cerdeña y Dinamarca. Desde fines del Bronce Medio, dieron muestras en las tierras atlánticas del continente de una notable variedad morfológica y ornamental motivada por el surgimiento de un elevado número de talleres regionales. La concentración de piezas de tipología 2.1. en el Norte de Burgos (Sotoscueva, Valdelateja, Quintana de Bureba, Padilla de Abajo, Renedo de la Escalera) y Palencia (Dehesa de Romanos) y su dispersión parece perfilar en opinión de Ruiz-Gálvez (1990) y Delibes de Castro los límites de un territorio de cierta homogeneidad cultural en el que la mucho más esporádica dispersión de otros objetos metálicos (calderos, armas, ganchos…), obedece a su mayor circulación y cosmopolitismo en tanto elementos de prestigio. Parecería razonable plantear entonces el valor de estas hachas como referente de etnicidad de unas comunidades locales, acaso aglutinadas en torno a la explotación de los veneros cupríferos de Huidobro (Delibes de Castro, 1994).

Autores como Peralta Labrador (2000), sitúan los inicios de la etnogénesis cántabra precisamente en este período del Bronce Final (siglo XII aC) y el tránsito al Hierro I.

Más información:

http://riubu.ubu.es/…/10…/1971/1/0211-8998_n209_p239-277.pdf

https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2689726.pdf

 

 

 

 

¿Hubo repoblación en Merindades?

LA OPINIÓN DE DOS EXPERTOS

José Ángel García de Cortázar es un historiador medievalista especializado en la historia de la Alta Edad Media. Es catedrático jubilado de Historia Medieval en la Universidad de Cantabria. Centrado en la investigación de la Alta Edad Media, siglo V al siglo X, y en concreto del tránsito desde el Imperio romano e Imperio carolingio hasta la construcción de los reinos del medievo. Ha estudiado con profundidad el feudalismo y la sociedad medieval con especial atención a las estructuras del poder, la historia rural y la organización y relaciones sociales especialmente del territorio demarcado por el mar Cantábrico y el río Duero.

Gonzalo Martínez Díez fue catedrático de Historia del Derecho Español desde 1968 en la Facultad de Derecho de San Sebastián y catedrático emérito de la Universidad de Valladolid. Fue además miembro fundador de la Alianza Regional de Castilla y León y uno de los promotores del PANCAL, siendo un destacado personaje del movimiento castellanista.

Fuente del texto: García de Cortazar, J.A. (2004). Sociedad y organización del espacio en la España medieval. Universitat de Valencia.

 

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Evolución geográfica de los municipios de Merindades en los últimos 300 años.

Como se ha explicado varias veces en esta página (véase nuestro mapa resumen), tras las reformas borbónicas de 1749 la actual comarca de las Merindades quedó dividida en aquella época en tres partidos distintos, dependientes todos de la Intendencia de Burgos. Conviene tener en cuenta que los partidos eran más parecidos a las provincias actuales que a las comarcas. Equivalían a las antiguas provincias o corregimientos que habían estado al mando de un corregidor. Los partidos en cuestión eran los siguientes:

1. El PARTIDO DE LAREDO, al que pertenecía toda la actual Cantabria (excepto Campoo), así como la villa de Villasana de Mena, los valles de Mena, Tudela y Relloso, Valdebezana, Hoz de Arreba, Santa Gadea, Bricia y Zamanzas.

2. El PARTIDO DE CASTILLA VIEJA EN LAREDO, al que pertenecían inicialmente (Censo de Floridablanca de 1785) la Junta de Puentedey, las jurisdicciones de Espinosa de los Monteros, Montes del Pas (hoy día en Cantabria), San Zadornil y la Merindad de Cuesta Urria. Posteriormente (Censo de Madoz de 1846) terminó por incorporar a las seis merindades del viejo Corregimiento de Villarcayo que en el censo de Floridablanca aparecían diferenciadas: Merindad de Castilla la Vieja, dividida en Partido de Campo y Partido de Horna; Merindad de Losa, compuesta por las Juntas de Aforados, de la Cerca, de Oteo, de Rioseria, de San Martín y de Traslaloma; Merindad de Montija; Merindad de Sotoscueva, dividida en seis partidos, el de Cornejo, las Cinco Villas, la Sonsierra, el del Valle de Sotoscueva, el de Valdedobres y el de Villamartín; Merindad de Valdeporres; Merindad de Valdivielso, integrada por el Partido Alto, el de Abajo y el de Arriba; y, finalmente, el Valle de Manzanedo.

3. El PARTIDO DE CASTILLA VIEJA EN BURGOS, antiguas Tierras del Condestable (dominio directo de los Velasco) al que pertenecían las jurisdicciones de Medina de Pomar y Villalba de Losa, además del valle de Tobalina y Frías.

Aparte de estas tres grandes áreas, también debemos tener en cuenta dos localidades dependientes del antiguo partido de Bureba: Berberana y Valpuesta, que en la actualidad conforman un único municipio, situado en el extremo oriental de la comarca..

La evolución del mapa municipal desde aquella época hasta la actualidad aparece recogida en el siguiente mapa que hemos elaborado y que os presentamos hoy en rigurosa primicia.

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CAMBIOS RECIENTES EN EL MAPA MUNICIPAL

En el censo de 1887 no figura ya Aforados de Losa, cuyo territorio se divide entre Junta de Oteo y Junta de Traslaloma. Los pueblos de Momediano y Paresotas pasarán a la Junta de Oteo, y los de Villaventín y Villalacre, a Junta de Traslaloma.

Entre este censo y el de 1910 se produce la separación del municipio de Los Altos de la Merindad de Valdivielso.

Entre 1900 y 1910 se produjo la incorporación de Junta de Puentedey a Merindad de Valdeporres y la desaparición del ayuntamiento de Las Aldeas de Medina, que se adscriben a Medina.

Entre 1910 a 1920 se incorpora Cubillos del Rojo a Valle de Valdebezana.

Entre 1920 y 1930, Arija se segrega de Alfoz de Santa Gadea, y se constituye como municipio. Pesadas de Burgos y Villaescusa del Butrón se incorporan a Los Altos. Se incorporan Valle de Hoz de Arreba a Valle de Valdebezana y Bocos a Villarcayo.

Entre 1970 y 1981, se produce la incorporación de Aforados de Moneo, Junta de la Cerca y Junta de Oteo al ayuntamiento de Medina de Pomar. Se incorporan Barcina de los Montes, Bentretea, Cornudilla, Hermosilla, La Parte de Bureba, Pino de Bureba y Terminón a Oña. Se crea Villarcayo de Merindad de Castilla la Vieja, por fusión de Merindad de Castilla la Vieja y Villarcayo, y la parte nororiental de este nuevo municipio, concretamente los lugares de Miñón y Villamezán, se integra en 1979 en Medina de Pomar.

El último cambio data de 1991, en el que se constituyó el municipio de Valle de Losa por fusión de Junta de Río Losa y Junta de San Martín de Losa.

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Cocido menés

Para los amantes de los platos de cuchara aquí tenéis un cocido diferente y peculiar, típico del Valle de Mena. Una delicia de la gastronomía local.

Ingredientes
– Alubias blancas
– Judías verdes
– Hongos salteados
– Juliana de zanahoria
– Pan crujiente
– Panceta de cerdo
– Aceite de oliva

Preparación
Cocer las alubias con caldo de carne de zancarrón, con una cucharada de aceite y sal, hasta que estén tiernas.
Saltear los hongos una vez cocidas las alubias.
Colocar las alubias en una sartén individual. Añadir el salteado de los hongos y darle un hervor.
Colocar los otros ingredientes y servir.

 

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Foto de Arcay Proyectos Turísticos.

 

 

El Valle de Sedano en Cantabria, 1797

Fuente: Fernández Vallejo, J.M. (1797): Combinación de la naturaleza, industria y política para hacer feliz la Cantabria, Madrid.

El autor, párroco de Hijas (Pas-Miera), desarrolla en este trabajo ideas para mejorar la agricultura y la industria, como la plantación de prados artificiales. El discurso III trata sobre la “Cosecha de la seda en las Costa Cantábrica” en el que destaca las ventajas de la industria de la seda y preconiza su implantación en la costa cantábrica dado lo templado de su clima. Detalla las particularidades de la cría de los gusanos de seda, y la plantación y cuidado de moreras y morales.

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De cómo se formaron algunos límites provinciales: El ejemplo de Valderredible, Bricia y Santa Gadea.

, s divisiones administrativas y sus alteraciones, peculiaridades y caprichos geográficos rara vez suelen ser el resultado de decisiones basadas en criterios culturales o etnográficos. Pero tampoco suelen ser divisiones arbitrarias, aunque no siempre seamos capaces de vislumbrar los factores que subyacen a las mismas.

Un ejemplo claro lo tenemos en la antigua Merindad de Campoo. En el Becerro de las Behetrías (1351) aparece como una única unidad administrativa, pero poco tiempo después, el análisis del impuesto real conocido como alcabala que instauraron los Reyes Católicos en sus territorios de realengo de Campoo hacia 1501 permite vislumbrar un interesante mapa que os mostramos hoy en esta entrada (Solinís, 2002).

A principios del s XVI, la Merindad de Campoo aparece dividida en pueblos de señorío (dependientes de un señor feudal) y pueblos de realengo (dependientes directamente del rey). La distribución de dichos pueblos en aquella época muestra una sorprendente correspondencia con los límites actuales que dividen al territorio entre las provincias de Palencia, Cantabria y Burgos.

1. La zona de la Merindad de Campoo que hoy día pertenece a Palencia (Aguilar de Campoo y pueblos cercanos) estaba formada exclusivamente por pueblos de señorío, pertenecientes al Marquesado de Aguilar de Campoo, instituido precisamente por los Reyes Católicos y que se mantuvo hasta el siglo XIX.

2. La zona que forma parte hoy día del Campoo cántabro eran en su mayor parte pueblos de realengo.

3. Los pueblos de Bricia y Santa Gadea volvían a ser todos pertenecientes al Marqués de Aguilar, formando una franja que los separaba fiscal y judicialmente de los de Valderredible, y que a su vez dejaba aislado a Valdebezana del resto del Campoo regio.

Estas divisiones se tradujeron posteriormente en corregimientos, partidos, comarcas y provincias diferentes.

Fuente: Solinís, M.A. (2002). La alcabala del Rey, 1474-1504: Fiscalidad en el partido de las Cuatro Villas cántabras y las merindades de Campoo y Campos con Palencia.

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